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El Corporativismo Mexicano

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Autora: Narváez, C.
Fecha: 13, febrero, 2007

En este trabajo para poder comprender lo que es el corporativismo mexicano, primero hay que comprender por partes el significado, el origen y en qué consiste el corporativismo. El corporativismo puede tomarse como una forma de organización social, política y económica de tipo colectivista donde las unidades de decisión son corporaciones y no personas, asimismo es una doctrina que justifica la organización del sistema económico por medio de asociaciones de trabajadores, empresarios, profesionales, etc.; subordinados de algún modo al poder político que integrarían.

​Ahora sabemos que corporativismo es una doctrina, sin embargo ¿de dónde viene la palabra?, es lo que ahora veremos el origen histórico y etimológico del corporativismo. Los romanos tenían ya el término col. legium para referirse a cualquier género de agrupación, empezando por los mismos colegios sacerdotales. Sin embargo encontramos en alguna inscripción el término corporatus para referirse al miembro de una corporación, colegio o cofradía. Es el participio pasado del verbo corporare, que significa las más de las veces dar o tomar un cuerpo, formarse. Eso es señal de que en el latín vulgar relegaron la idea de recoger o juntar a la que se refiere el col. legium del latín culto, para pasarse a la imagen del cuerpo, una metáfora sin duda más sugerente. Conocieron el adjetivo corporativus, pero con el significado de fortificante, que da cuerpo o hace por el cuerpo. Asimismo el sustantivo corporatio también lo emplearon, pero con el significado de naturaleza corporal. Nada que ver por tanto con la corporación y lo corporativo, que tienen ya plena entidad en la edad media.

Partiendo pues de la corporación, que de hecho se refiere a la formación de un cuerpo, se pasa al adjetivo corporativo, que es todo aquello que tiene que ver con la corporación; y de ahí, con la desinencia –ismo propia de doctrinas, tendencias y sistemas, pasamos al corporativismo, que es el espíritu de cuerpo, esa actitud de defensa a ultranza de todo aquel o aquello que tenga que ver con la corporación. Esta actitud se entiende porque históricamente las corporaciones profesionales, luego llamadas también gremios, hermandades o colegios, tenían el monopolio de su respectivo ámbito y lo defendían a ultranza. Lo singular es que siendo esta actitud propia de todas las formas de asociación se eligiese este término para referirse a todos ellos. Existe también la palabra gremialismo, que significa más la inclinación a formar gremios, que la actitud que caracteriza al corporativismo, que es impedir por todos los medios que sea tocado ni uno solo de sus miembros, de hacer piña en torno a cualquier miembro que sea atacado, porque se siente atacada en él toda la corporación. Exactamente igual que reacciona el cuerpo cuando es atacado cualquiera de sus miembros. Los inicios del corporativismo se remontan a la época de la sociedad feudal, hacia el año de 1100 hasta aproximadamente el año de 1300, cuyo antecedente es la revolución burguesa.

Los sistemas corporativos más representativos a través de la historia fueron el régimen fascista de Mussolini, el régimen francés con la Organización Corporativista Estatal de Francia, creada por el Mariscal Petain; el régimen alemán, con el nacionalismo de Hitler, el régimen español con la Organización Corporativa Nacional de España (que se conviritió en la Central Nacional Sindicalista), y el régimen portugués de Salazar.

El término corporativismo se refiere a la prescripción de la doctrina política de moda en los primeros años del s. XX. Según esta ideología, la sociedad se debería de configurar no de individuos aislados, sino de corporaciones; es decir cuerpos organizados que deberían de estructurar el orden social con base a las funciones económicas y sociales. Cada organización debe de representar a un grupo con una función común en la división social del trabajo, y los individuos deben actuar y relacionarse con los demás a través de las organizaciones a las que pertenecen. A nivel político el estado debe estar organizado en base a una representación de ciudadanos considerados no como electores individuales, sino a través de las corporaciones. Esas corporaciones deberán también ejercer funciones de regulación y control además de las representaciones. El corporativismo siempre ha sido hostil hacia el capitalismo liberal por su excesivo individualismo. En lo económico, los corporativistas promueven un sistema que combina la propiedad privada con el rechazo de las fuerzas del mercado.

En México se le ha llamado corporativismo desde el tiempo en el que se creó el PNR (Partido Nacional Revolucionario), en 1929, y este sistema implantado en México desde esta fecha a tenido características asociadas al corporativismo tales como el clientelismo y la corrupción. En strictu sensu el que posteriormente se convirtió en el Partido Revolucionario Institucional (PRI) estableció una dominación corporativista sobre el Estado, cuyo objetivo fundamental era el control de las elecciones mediante las corporaciones que dependían de él. El PRI, cooptó y controló desde su creación al sector obrero, campesino y popular de la sociedad civil organizada (limitando su participación social y política, para asegurarse el control político; dejando al país marcado con algunas características consideradas como antidemocráticas.

Dos de las causas fundamentales que permitieron el surgimiento del corporativismo en México, fueron, por una parte; la necesidad de cierto grado de gobernabilidad, ya que esto garantizó por muchos años, el mantenimiento de una relativa paz social, que a su vez permitió al gobierno gozar de cierta legitimidad en sus acciones. En segundo lugar la necesidad que tuvo el Estado de constituirse como el principal agente de desarrollo ante la falta de una burguesía nacional fuerte que fuese capaz de hacer frente a la competencia de capitales internacionales; para lograr tal propósito, requirió del apoyo de las organizaciones sociales, creadas y estimuladas verticalmente (desde arriba), mediante un proceso autoritario de institucionalización.

Al hacer referencia al corporativismo en México, debemos partir del supuesto, de que al menos desde la década de 1930, gran parte de la sociedad estructurada formalmente, está organizada de manera corporativa y clientelar; su subsistencia como una forma fundamental de control y mediación entre la sociedad y el poder, junto con el clientelismo, ha sido considerado como un componente de nuestra cultura política nacional. La mayoría de las estructuras corporativas tradicionales en México (campesinas, indígenas, obreras y empresariales), no provienen de estructuras democráticas, pues en ellas prevalece la influencia de líderes personalistas, reuniones y asambleas supeditadas a él, acuerdos prácticamente preestablecidos, relaciones en las que priman la vinculación personal con el dirigente sobre las normas y acuerdos asumidos mayoritariamente. El Estado corporativo en el que seguimos viviendo, es necesario que sea un país de ciudadanos, de organizaciones que no dependan del Estado ni de los intereses del empresariado ni del sindicato.

Para concluir este tema del corporativismo, que sin saberlo muchos vivimos en él, se puede decir que podría ocurrir que sucediera una transición de un corporativismo estatal a un corporativismo social, sin embargo es sólo una idea… (puesto que el camino es largo y lento). En el caso de la ciudadanía se tendría que impulsar y concientizar a la población de que no deberían depender del Estado, y que se debería luchar por la autosuficiencia, que les permitiría tener más acceso al capital, para subsistir de una mejor manera, y ahora si poder ser democráticos, y que no sea una falsa democracia como había sido hasta hace unos años. El corporativismo digamos sigue existiendo puesto que después de sentar las bases del Estado sobre una corporación “democrática” como lo era el PRI, es difícil cambiar la situación pero la gente ya está más conciente, y estamos en ese proceso de cambiar de un corporativismo antidemocrático que duró más de 70 años, hacia un corporativismo más liberal y demócrata en dónde en el año 2000 se hizo el primer paso, cambiar hacia un nuevo partido, que aunque no sea el mejor, por lo menos es diferente al que ha causado esta situación, y en 12 años se pueden cambiar algunas condiciones causadas por el corporativismo, sin embargo aunque no sea un cambio radical, México está en el proceso del cambio.

Un comentario el “El Corporativismo Mexicano

  1. Marimar
    julio 27, 2016

    Muy clara la descripción y causas por la implementación de corporativismo en México

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